lunes, 7 de febrero de 2022

Habilidades blandas: comunicación, resolución de problemas, gestión y organización de tiempos.


Hay habilidades denominadas blandas que permiten trascender a un área o disciplina académica. Son aquellas que desde nuestros hogares empezamos a desarrollar, sin embargo el aula puede potenciarlas aún mucho más.

Conceptualizando este tipo de habilidades, como aquellas que nos ayudan a conocernos y relacionarnos con los otros, a poder afrontar con mayor creatividad desafíos o problemas planteados, a manejar la comunicación, a poder seguir caminando hacia el cumplimiento de los objetivos planteados, así como a la toma de decisiones.

En esta oportunidad, compartiremos las habilidades relacionadas a la comunicación, resolución de problemas así como gestión y organización de los tiempos.

En la medida que se trabajen de manera continua en las clases, se irá generando una internalización de las mismas, lo que nos llevará a poder cumplir con el objetivo final de aplicarlas en acciones cotidianas que tengan que afrontar todos los estudiantes.

Destacar la importancia de que -antes de llevarlas al aula- los propios docnetes las pongamos en juego, de manera que al plantearlas a los educandos, puedan vivir con naturalidad las mismas, vivenciando al docente como formador de estas habilidades.

Es necesario entrenarlas para poder ayudar a que otros las entrenen, y de esta manera, se podrá ir volviendo natural el accionar de todos en nuestra comunidad.

Compartiremos algunas formas de trabajar estas habilidades, pero con el desafío de que no sean aplicadas como recetas, sino que conociendo a nuestro grupo de trabajo, seamos capaces de usarlas, adaptarlas o descubrir nuevas herramientas que sirvan para poner este tema sobre la mesa y colaborar con una educación más íntegra y no solamente academicista. Sólo en la medida que nosotros nos arriesgamos, podremos ser capaces de transmitir instancias nuevas, de tal forma que las vivencien y aprendan de manera significativa.

Una forma de trabajar en habilidades blandas, a partir de diferentes recursos planteados en el aula es hacerlo en grupos. En este caso, es fundamental tratar de que los mismos sean lo más heterogéneos posibles, para esto se puede tener como referencia.

Comunicación

La comunicación es una habilidad fundamental para relacionarnos con los otros. Permite poder plasmar una idea o pensamiento, y en la medida que sea lo más claro y explícito posible colabora con el entendimiento del mensaje. Vale destacar que no es solamente la comunicación verbal la que debemos potenciar para su desarrollo, sino que muchas veces la corporal adquiere un papel fundamental para aspectos de la vida cotidiana.

Algunas actividades a realizar:

Buscando la mitad

Se arman equipos de 3 o 4 personas y se les entrega un sobre con las mitades de diferentes cartas. Cada equipo debe salir a negociar con los otros para poder conseguir las mitades que le hacen falta. Quien logre tener más cartas completas será el ganador.

En este juego, deberán comunicarse y sobre todo negociar para tratar de alcanzar ganar el juego. 

Construyendo

Se divide a la clase en  grupos de manera que queden tres integrantes en cada uno.

Existen tres roles diferentes, uno será el director, otro el constructor y el tercero el mensajero.

Todos deberán tener la misma cantidad y forma de piezas, de manera que pueda funcionar el ejercicio planteado. 

Primero el constructor armará una figura utilizando una determinada cantidad de piezas. Luego le dará al mensajero las piezas necesarias y este se las llevará al constructor. Una vez que las recibe, con las instrucciones del comunicador de cómo ponerlas, deberá armar una pieza idéntica a la que tiene el constructor. Vale decir que nunca puede mirar el original sino que debe ser realizado por la guía recibida.

Solamente 4

Este juego trata de que todos los participantes estén en una ronda sentados. Se comenzará con cuatro voluntarios que se pongan de pie; y la dinámica consiste en que cuando estos se van sentando, alguno de la ronda se deberá parar de manera que siempre estén cuatro participantes de pie.

Este juego desarrolla la comunicación no verbal y a su vez el trabajo en equipo.

Digo y dibuja, dime y dibujo

Se ponen en parejas, y deben estar espalda con espalda. A uno de los integrantes se le da un objeto, el cual debe describir sin decir su nombre. El otro participante deberá dibujarlo y que el resto de los estudiantes posteriormente lo adivinen.

En esta oportunidad, se practica la comunicación verbal para que se pueda realizar el dibujo y la comunicación gráfica a partir de la construcción del mismo.

Dígalo con mímica

Se arman dos o tres equipos.Un integrante de uno de los equipos recibirá una idea, palabra o situación por parte del educador, y deberá representarlo para que el resto de sus compañeros lo adivine. Gana aquel equipo que más acciones o palabras haya adivinado.

El teléfono descompuesto

Se arma una fila, donde todos los estudiantes miren hacia adelante. El educador se para al final y da un mensaje al último de la fila. Este mensaje puede ser verbal o una mímica representando algo. Quien recibe el mensaje toca el hombro de su compañero de adelante, quien se dará vuelta y recibirá el mensaje que este entendió y así sucesivamente hasta llegar al primero. Allí se comparará el mensaje final recibido y el original, viendo si existió alguna distorsión en el mismo.

En caso de ser muchos participantes se podrán hacer dos filas para que sea más ágil, compitiendo entre ellos al que pueda dar el mejor mensaje final en concordancia con el original.

Resolución de problemas

El resolver problemas es una habilidad fundamental a adquirir, la que nos permitirá en situaciones límites poder destrancar situaciones llevando a buscar y encontrar soluciones en momentos claves o de crisis. En un mundo tan cambiante, poder incorporar esta competencia podrá abrir caminos para situaciones inimaginables que toque transitar a lo largo de la vida de cada uno de los estudiantes.

Algunas actividades a realizar:

La caída del huevo

Se arman equipos según el número total de participantes. A cada uno se le da un huevo, papel de diario, fideos, alguna tela, cinta adhesiva, entre otros elementos que puedan existir en el aula o se le ocurran al educador.

El equipo deberá generar una envoltura para proteger el huevo, para esto tendrán unos 10 o 15 minutos. Luego se lanzará el huevo con la protección correspondiente para ver si logra mantenerse sin romper. Se podrá lanzar desde una mesa, un balcón o una azotea dependiendo de la infraestructura del local. Ganará el equipo que mantenga intacto el huevo.

Sobreviviendo

Se plantea al grupo que irán a una lista y podrán llevar solamente tres objetos cada uno. En principio los anotan en una hoja y comparten al resto lo elegido y el por qué del mismo. Luego a cada estudiante se le dice que elimine dos de esos objetos quedándose con uno solo, planteando al grupo el que eligen y el por qué de esa decisión. 

Finalmente de todos los objetos que quedan para llevar a la isla, deberá el grupo elegir solamente tres, tratando de llegar de forma unánime y no por votación. Para eso deberán tomar la decisión a partir de las diferentes fundamentaciones realizadas.

Escapando

Se arman dos o tres grupos, y a cada uno se le dan pistas o algo a resolver para poder ser “liberados” de ese espacio. Pueden darse puzzles para armar o desafíos a cumplir. En la medida que sean resueltos los mismos, podrán recibir esa llave y ser libres nuevamente. Dependerá de la toma de decisiones colectiva, el tiempo que se demora en cumplir con el objetivo.

El refugio

Se arman equipos de 4 o 5 estudiantes y se les dan diferentes materiales, cinta, papel, cuerda, tela entre otros que puedan existir en la clase o se te puedan ocurrir.

Posteriormente se le dice a cada equipo que elija a un líder para guiar la expedición a la Antártida. Una vez que es elegido, se le plantea que el líder tiene las manos congeladas, y el resto del equipo ha quedado “ciego” por el resplandor en la nieve. Por tal motivo deberán armar una construcción donde el líder guíe el proceso sin poder tocar nada y el resto arme el refugio sin poder mirar nada, para lo que tendrán un tiempo de 30 minutos.

Una vez terminado, el educador prenderá un ventilador y ganará aquel refugio que sea capaz de soportar los vientos de dicha tormenta.

Gestión y organización de los tiempos

Es un desafío cotidiano el gestionar los tiempos, desde que nos levantamos hasta que nos volvemos a acostar. Poder planificar nuestra organización temporal facilitará el cumplimiento de las tareas, aún cuando surjan imprevistos que nos obliguen a no poder llevar adelante la ejecución pensada para alguna de nuestras acciones. 

Aprender a organizarnos en las tareas y tiempos nuestros, así como en las del otro, permitirá ser más eficientes y cumplir con los plazos establecidos ya sea a nivel de estudio o laboral.

Algunas actividades a realizar:

Agenda

El enseñar a los estudiantes a usar una agenda, sirve para poder visualizar algunas de sus actividades y poder organizarse para poder llevarlas adelante. Esto es solicitarles a los estudiantes que puedan llevar una agenda (papel o virtual) y poder poner allí las actividades que realizan. Las mismas podrán ser compartidas en algunas instancias, sobre todo haciendo énfasis en cómo han sido vividas.

Se puede utilizar no solo en formato papel, sino dependiendo de la clase en agenda de celular o incluso en calendarios vinculados a sus correos electrónicos en caso de que los tengan.

Guardando todo

Se forman equipos de 3 o 4 personas. A cada equipo se le da un frasco de vidrio, piedras grandes, piedras medianas, piedras chicas, arena y agua.

Se les plantea que deben tratar de poner todos los elementos dentro del frasco.

Cada equipo determinará en diálogo cuáles son los elementos a poner primero y cuáles después. Solamente en la medida que se pongan de mayor a menor tamaño, podrán entrar la mayor cantidad de ellos. Lo que permite concluir de esa manera en que si empezamos por lo más importante, habrá espacio (tiempo) para todas las demás actividades. 

Sin lugar a dudas, se abre otra ventana de poder discernir cuales son aquellas cosas importantes que serían prioritarias y cuáles a descartar, lo que implica otro desafío para los educadores, familias y los propios estudiantes.

Quitando el tiempo

Se puede realizar tanto de forma individual o grupal.

Cada participante o grupo identifica aquellas cosas que lo distraen y no permite una eficiencia. Luego tratan de encontrar situaciones que permitan resolver esos problemas. Puede ser una actividad que se haga en un momento o en varios días.

Con el pasar de los días se evalúa trabajando nuevamente nuestras actividades, de manera que se pueda tomar conciencia si esas soluciones fueron acertadas para concretar nuestro propósito. De lo contrario se pueden ver nuevas alternativas para lograr el objetivo deseado.

Mi tiempo es ahora

Esta es una actividad individual, que permite a cada uno de los estudiantes poder identificar cuáles son los tiempos que ellos sienten que pueden funcionar mejor, y para eso se podrán poner diferentes situaciones de las que viven los estudiantes.

A cada uno se le da un papel con los diferentes días y horas. Los estudiantes anotan en dichas columnas (correspondientes a determinadas horas) el estado de “ganas” en el que se encuentran en esos momentos. Puede marcarse de 1 a 5 (siendo 1 el mínimo y 5 el máximo), o bien en porcentajes.

Esto permite a los participantes visualizar cuándo es que se dan sus mínimos y máximos, y de esta forma poder aprender a focalizar aprovechando mejor su tiempo.

Conclusión

Llevar a las clases diferentes dinámicas de juegos, les permite  a los estudiantes aprender a través de la experiencia y de una forma totalmente diferente. Si bien, el juego por el juego mismo,  es de gran necesidad para la recreación y el vínculo entre diferentes personas, podemos llevar lo lúdico para -intencionalmente- trabajar determinadas situaciones que están muy relacionadas con las habilidades blandas.

Considerar estos aspectos, permitirá que los estudiantes, desde muy pequeños, puedan ir tomando conciencia de ciertas dimensiones y habilidades a desarrollar o descubrir así como también potenciar y de esta manera hacerlas presentes en su desarrollo personal.

Es fundamental que podamos ayudar a que adquieran dichas competencias, de manera que conociéndose a sí mismos, puedan dar lo mejor de sí, para contribuir desde sus características a la vida cotidiana que llevan adelante.


sábado, 21 de agosto de 2021

Suárez, Messi y el Barcelona... gestión de talentos.


En estos días de agosto de 2021, la noticia mundial y deportiva se ha trasladado a Europa, siendo Messi y el Barcelona los dos grandes protagonistas. Sin importar todo lo que pasa en un sin fin de lugares, la gran pregunta era si el mejor jugador del mundo -a mi criterio y sin entrar en discusiones- permanecía en el club que lo había formado y al que tantos logros le había dado.

Los argentinos, fieles a sus formas, levantaron los bombos y se alinearon rápidamente detrás del que tantas veces había sido cuestionado, reconociendo de una forma u otra, todo lo que le ha dejado al club catalán, y teniendo aún en las retinas la Copa América conseguida hacía unos días, de la mano del capitán y el resto del seleccionado argentino. Las críticas al club español no se hicieron esperar, y nadie puede entender cómo por un tema económico dejan ir al mayor ingreso que tenían hasta el momento, pues al menos para mí, la marca Messi permitía y facilitaba que el Barcelona estuviera en el top mundial y alcanzara los seguidores que tenía.

Los uruguayos, fieles a nuestras formas, volvimos a recordar lo sucedido hace un año atrás con Luis Suárez; cuando al máximo goleador de la selección nacional, el club al que pertenecía no le renovó el contrato, dejando que se marche por la puerta de atrás, luego de ser el tercer goleador del mismo con solamente 6 años defendiendo esa camiseta.

La ida de Suárez, no solamente en su rol de jugador sino como amigo de Messi, generó a mi criterio, mucho más daño que la pérdida de un delantero que podía ser ‘caro’, ya que la ‘química’ que existía en la cancha con el astro argentino, concluyó en una dupla letal que otorgó tantas copas a la vitrina del club.

Sin dudas dejarlo de lado, tocó... como buen uruguayo, la fibra más íntima del Lucho. Más allá de la camiseta de Nacional o Peñarol como grandes de nuestro país,  lo defendimos como figura emblemática y representativa; esperando lo mejor para él y deseando que pudiera demostrar todo 'aquello' que él tiene y en su club no le reconocían.

Los partidos del Barcelona fueron dejados de ver por muchos uruguayos, quienes pasaron a seguir la televisación del Atlético de Madrid, nuevo club que le abrió las puertas a ‘nuestro’ goleador. Queda claro que los compatriotas del este del río Uruguay, como se dice por ahí, ‘no inclinaron la balanza’ de los ingresos del gran club español, y las máximas autoridades ni se percataron de ello, pues las ganancias que puede generar una parte de este bendito país, no influían en las arcas del club.

Lo que no se dieron cuenta es que con un simple desaire y sin el apoyo de los directivos, despertaron a la bestia que Suárez llevaba adentro… y si bien seguramente no notaron la quita de ese dinero en sus cuentas, en su primer partido con la camiseta roja y blanca descubrieron algo mucho peor. Tan sólo le alcanzaron 20 minutos de juego al pistolero para marcar dos goles y generar una asistencia, tan sólo le alcanzaron varios partidos para mostrar que estaba vigente, y tan sólo alcanzó esa primera temporada, para alzar la copa y ser campeón. Lo ‘ningunearon’, pero demostró una vez más todo su potencial, dejando al Barcelona sin la copa en la vitrina. Seguramente duele para los hinchas de verdad, mucho más que las arcas bancarias. Porque al fin y al cabo, la historia futbolera se cuenta en títulos, y Suárez ya empezaba a ser productivo.

Con Messi, no hace falta mostrar números en el club español, basta decir que es el máximo goleador. De su mano, el Barcelona ha logrado un cúmulo de títulos, y ha sido quién seguramente le ha dado muchos ingresos a las arcas bancarias… Ese jugador argentino fue quien incrementó los ingresos económicos y las copas acumuladas, siendo alguna que otra vez distinguido como mejor jugador del mundo. Lo que le depare el futuro como jugador no se sabe, si podrá ser campeón de Francia y/o de Europa con una nueva camiseta tampoco, pero el movimiento que generó ya hizo mucho ruido, y en unas horas… solamente con la venta de camisetas y el aumento de seguidores en las redes de su nuevo club, el PSG supo lo que es tener al astro en sus filas.

Sin entrar en comparaciones con otros trabajos, ni especulaciones de si es justo o no que el fútbol o algunas personas manejen y ganen esas cifras incalculables que muchas veces no entran en la cabeza del resto de los mortales… ¿cuánto pierde el Barcelona en un año con la ida de Suárez y Messi? Vale decir, que cuando hablo de perder, no es solamente lo económico, porque quien mide solamente en dinero, está condenado a no ver muchos otros aspectos que también mueven diferentes ámbitos de la vida… a veces se llama invertir, sin embargo a muchos directivos, se les hace difícil poder entenderlo, incluso algunos solamente podrán pensarlo para beneficio personal.


¿Cuánto gastó el club español en formar al nuevo jugador del fútbol francés?, seguramente gran cantidad de dinero y tiempo para luego dejarlo ir, perdiendo toda esa inversión realizada, tanto económica como experiencial.

Con la ida de Suárez y Messi, ¿cuánto perdió el club en eficiencia, eficacia, liderazgo o motivación?

¿El Barcelona ganó algo con la ‘cabeza iluminada’ que decidió sacarlos del club? ¿cuál fue la jugada técnica de los otros directivos que permitieron se les cierre la puerta a estos dos referentes?

Sin lugar a dudas, el fútbol no es mi palo, pero a veces hay situaciones que rompen los ojos.

Invertir dinero en las personas y en su formación, mantener a los líderes -y no hablo de esos dos gigantes- sino acorde a lo que cada lugar es, no es para todas las instituciones o dirigentes.

Invertir no solamente en la formación sino en el rodaje y ponerlos en la cancha para adquirir experiencia es algo que lleva tiempo; se hace una apuesta fuerte que muchas veces desde el primer momento da frutos, tan sólo basta con no cegarse y hablar con ‘los que están en la cancha’.

Poder descubrir, potenciar y desarrollar los talentos de las personas no es para cualquiera,  no todos son capaces de llevarlo a la práctica para obtener los resultados planificados. Por último, ser jefe, dirigente o directivo; no es señal de ser líder. La mayor parte de las veces se necesita empatía, cuidado de la persona y acompañamiento para que el reconocimiento del rol provenga desde el otro.

El Barcelona perdió mucho más que ingresos y copas con la desvinculación de Suárez y Messi, esa ‘invitación a retirarse’ y el silencio cómplice de los dirigentes que aceptaron esas salidas, generaron pérdidas ‘invisibles’ y fisuras que probablemente se darán cuenta a largo plazo.

Se perdió seguidores y eso seguramente tenga un costo mayor, que el tiempo dejará en evidencia.

Se perdió liderazgo y juego de equipo, eso no lo tiene cualquiera.

Lo del Barcelona es para aprender y ojalá para eso les sirva, para tener en cuenta y cuidar a sus próximos jugadores y colaboradores del club, ya que a veces no pasa solamente por ser un número caro…  tengamos presente, que si bien hoy hablo de fútbol y del Barcelona; hay un sin fin de empresas, instituciones, organizaciones, que se manejan igual. Se invierte tiempo y dinero, que finalmente alguien decide olvidar, a pesar del proceso o la trayectoria.

Por suerte, hay otros que miran el partido desde otro lado, y aunque no puedan cambiar esa situación, reconocen la pérdida de Suárez y saben que le dará la copa a otro equipo, o la de Messi que se llevará mucha afición para una liga diferente… porque siempre hay alguien que se encarga de alzar la voz para reconocer a quiénes fueron líderes dentro de sus equipos, porque siempre ‘el camino es la recompensa’.

                                                                                                                                Prof. Marcelo Mónico


jueves, 24 de junio de 2021

Habilidades blandas: Creatividad, liderazgo y trabajo en equipo


(Artículo completo)

Las habilidades llamadas blandas, soft skills o destrezas del siglo XXI son esenciales para la vida.

En tal sentido, tanto la familia como la escuela, son espacios verdaderamente trascendentes para poder desarrollarlas.


Estas habilidades blandas nos permiten el conocimiento y la relación con uno mismo y  con los demás, resolver problemas de manera creativa, el manejo de la comunicación interpersonal a nivel emocional, plantearse objetivos y organizarse para conseguirlos, la toma de decisiones positivas, entre muchas otras. Son transversales y se presentan en todos los contextos de la vida, por lo tanto, es necesario entrenarlas sistemáticamente si queremos formar a nuestros estudiantes de modo integral y productivo para la vida.


No existen personas que carezcan de habilidades blandas, sino que existen personas no entrenadas en dichas habilidades. Es por eso que desde nuestro lugar docente necesitamos ponerlas en juego desde lo personal y en nuestros equipos de trabajo y de esta forma será mucho más fácil llevarlas al aula. 

Es imprescindible vivenciarlas de distintas maneras para evitar una automatización, debemos sorprender a los estudiantes para que desde sus potencialidades puedan seguir reconociendo y trabajando según las características personales de cada uno. 

En la medida que se vaya generando esa repetición de diferentes actividades, ese entrenamiento, esa práctica distinta, iremos trabajando y contribuyendo a que todos nuestros niños y niñas incorporen herramientas que les permitan trascender los  contenidos abordados.

DESAFÍO PERSONAL

Desde una respuesta sincera, lo primero que debemos tener en cuenta es: ¿cómo estamos nosotros en esas habilidades? 

Cuando somos capaces de reconocernos, podemos identificar nuestras fortalezas y debilidades, para desde allí ser capaces de trabajar en ellas de una forma clara y contundente. Es imprescindible reconocer que si queremos mejorar estas habilidades, lo primero que precisamos es entrenarlas y generar que en nosotros se vuelvan naturales.

Como educadores es necesario que podamos trabajar en equipo, ver alternativas, proponer instancias nuevas, dejar volar nuestra imaginación y compartirla con los colegas. Y cuando surja algo nuevo, inesperado, no realizado en nuestras comunidades, arriesgarnos a probar. No basta con repetir recetas, sino justamente desde nuestro profesionalismo y desafíos personales, buscar nuevas alternativas.

Arriesgar en nuevas instancias, probar, experimentar, desafiar, es la forma de seguir entrenando nosotros estas habilidades y encontrar nuevos caminos para llegar a los otros.

ALGUNOS TIPS PARA LOS EDUCADORES

*Conocer a los estudiantes para poder acompañarlos en sus procesos.

*Trabajar en equipo, compartiendo lo realizado y recibiendo lo que otros colegas realizan para seguir creciendo desde nuestras habilidades aplicadas.

*Estar atento a los planteos de los estudiantes, teniendo en cuenta sus objetivos y necesidades.

*Rediseñar el salón de clase, de tal modo que no tenga bancos en filas uno detrás del otro, sino alternar rondas o pequeños grupos para de esa forma favorecer el trabajo en equipo. Distribuir almohadones, armar rincones temáticos por ejemplo para dibujar, construir, distraerse, una pared de expresión libre donde escribir ideas, frases o sentimientos, entre otros.

Recordemos que sólo en la medida que nosotros nos arriesgamos a ideas distintas y novedosas, seremos capaces de transmitirlas para que ellos las vivencien y aprendan de manera significativa.

Una forma de trabajar en habilidades blandas, a partir de diferentes recursos planteados en el aula es hacerlo en grupos. En este caso, es fundamental tratar de que los mismos sean lo más heterogéneos posibles, para esto se puede tener como referencia (Mónico López, 2020, p. 36)

Creatividad

Considerando que la creatividad es una de las habilidades fundamentales para el desarrollo biopsicosocial del ser humano, debería estar presente en todo proyecto educativo, ya que le permite al niño bucear -con sus propias herramientas- en su mundo interior para llegar a conclusiones nuevas y resolver situaciones en una forma original. Es una de las habilidades más requeridas a nivel laboral. 

ALGUNAS ACTIVIDADES A REALIZAR:

  1. Crear un cuento o historia (desde su imaginación)

Podemos plantear que en forma individual o grupal se cree un cuento o una historia. En caso de que sea grupal, debemos estar atentos a que todos puedan participar de alguna manera, ya que puede suceder que alguien más tímido o no con tanta imaginación quede relegado. 

Es importante intentar que no sean “copias” de cuentos clásicos, pues puede ser fácil caer en la misma historia cambiando solamente el nombre de los personajes. Estos cuentos se pueden presentar uno por día, o por semana, para que todos se sientan protagonistas. 

Estar atentos a los comentarios o preguntas que como retroalimentación formulamos sobre ese cuento, cabe destacar que los mismos no sean de censura, sino de aliento, por ejemplo preguntando qué los llevó a ese relato,  qué los hizo sentir para que así puedan continuar expresándose. 

  1. Crear un cuento o historia (desde una imagen)

Se trata de que ellos puedan desde una imagen pensar en los detalles que se pueden describir al mirarla. Para eso podemos compartir con ellos una foto o lámina y a partir de lo que la misma muestra hacer que puedan responder a algunas preguntas guiadas, por ejemplo: ¿quiénes son los personajes que se encuentran allí?, ¿cuáles serían sus nombres?, ¿qué hacen?, ¿dónde les parece que se encuentran?, ¿por qué están ahí?. Inferir un título para la imagen, un diálogo que allí se esté dando o un final para la historia.

Otra forma es entregar la imagen sin preguntas orientadoras y que los estudiantes puedan inventar la historia. En caso de no tener la experiencia y dependiendo de cuán desarrollada ya empiece a estar esta habilidad podrá ser el nivel de logro en el detalle de las diferentes producciones realizadas.

  1. Crear un cuento o historia (desde dos o tres palabras)

En este caso se pueden realizar de varias formas.

  1. El educador puede dar las dos o tres palabras (en lo posible que no tengan nada en común) y que estas sean el motor del título de un cuento, a partir de ello se genera la descripción de la historia. Este título puede ser dado por el educador o inventado íntegramente por cada uno de los estudiantes.

 

  1. El educador puede dar una palabra y la siguiente o las otras dos sacarlas abriendo el diccionario en una página cualquiera y señalando al azar.

 

  1. El educador puede dar una palabra y la siguiente o las otras dos sacarla cada estudiante abriendo el diccionario en una página cualquiera y señalando al azar. Esto hará que todas las historias tengan desde su título un camino diferente. 

Es interesante y valioso que el educador también pueda hacer la actividad, de esta forma genera con los estudiantes, un vínculo diferente, donde nosotros también somos capaces de imaginar, construir, escribir, reformular y reescribir  mientras compartimos con ellos.

  1. Presentación de un contenido

 

Al momento de realizar la presentación de un contenido, un tema o finalizar una unidad didáctica es de esperar que no sea desde una exposición oral, sino que sea desde un formato diferente. Puede ser el armado y grabado de una canción en formato audio o video, un informativo, una entrevista, conferencia de prensa, entre otras que puedan surgir. Estas pueden ser pautadas para que cada estudiante o equipo haga lo mismo o puede ser abierta para que cada presentación se elija de acuerdo a la forma que ellos crean más conveniente. Cuanta más libertad demos, más creativos podrán ser ellos en la forma de presentar un producto final. 

 

  1. Lluvia de ideas

 

Antes de comenzar con algún tema nuevo, indagar ideas previas preguntando a los estudiantes ¿qué piensan de ese tema?, ¿cómo lo imaginan?, ¿qué tendrá que ver con lo que vivimos nosotros?, ¿para qué nos puede servir?, ¿qué saben del mismo?.

 

  1. Cocinando nuestras propias recetas

Se plantea una actividad donde en la cocina hay determinados ingredientes (los brinda el educador) y se les plantea la siguiente situación a resolver: Con esos elementos y utilizándolos todos, ¿qué comemos hoy?. Es importante que sean variados para no caer en una elaboración clásica. Incluso se pueden dar nombres poco comunes para que tengan que investigar si los mismos se comen crudos, cocidos, si son salados, ácidos, etc.

  1. Las familias son nuestro gran aliado

Reconociendo que en ocasiones se puede dificultar ser creativos y comprometiendo a las familias para que puedan colaborar con nosotros desde la creatividad  -así como en otras habilidades blandas-  será más sencillo que ese entrenamiento beneficie a nuestros estudiantes. Por tal motivo puede ser válido ese involucramiento, no desde una tarea domiciliaria, sino desde un vínculo e invitación a la familia, para que alguna de estas estrategias puedan ser aplicadas en cada hogar. A modo de ejemplo en  familia les pueden preguntar ¿cómo imaginas la infancia de tu abuelo?, ¿cómo crees que vivían en el barrio antes de llegar nosotros?, ¿cómo te imaginas esta escena si fuera dinámica? (a partir de una foto familiar), ¿qué pasaría en esta situación si fuera un superhéroe?, ente muchas preguntas que pueden hacerse desde ese lugar. Recordemos que es importante no censurar o decirles que algo no es así, pues puede ser una forma de limitar y coartar esa creatividad. 

Si le pides dibujar una flor y hacen el tallo rojo y la flor azul, no caigamos en decirles que la flor debe tener el tallo verde y ser roja, el desafío es soñar y ver alternativas posibles, en dejar volar la imaginación y acompañarlos en este proceso creativo.

Liderazgo

El liderazgo es una de esas habilidades que necesitan el desarrollo de la empatía para ponerse en los zapatos del otro al momento de inspirar, motivar y empoderar a los demás frente a tareas o retos compartidos que requieren la colaboración del otro y su entorno para alcanzar una respuesta o una solución. Los verdaderos líderes encuentran lo distintivo en cada persona y les ayudan a aprovechar todo su potencial en aquello que hacen. Tratemos de lograr que los alumnos pasen de la actitud “Puedo hacerlo” a “Podemos hacerlo”, ya que hace que todos sean mejores. 

El desafío es permitir a los estudiantes ir descubriéndose líderes según sus habilidades, para que puedan aportar desde sus potencialidades a los otros y a la vez nutrirse de los demás.

ALGUNAS ACTIVIDADES A REALIZAR:

  1. Ronda y figuras

Se arma una ronda con los niños y niñas tomados de las manos. Se van nombrando diferentes figuras para que vayan formando, ejemplo círculo, cuadrado, estrella, triángulo. Dentro de varias alternativas posibles, alguna de ellas puede ser:

  1. Ver en el planteo de la actividad quiénes son los que adquieren el liderazgo y de alguna forma dirigen el juego. Esta es una forma de poder reconocer los líderes naturales en el grupo.

 

  1. Dar el liderazgo a uno de los estudiantes, y que éste se apropie del mismo llevando adelante la forma de realizar el cumplimiento de las diferentes consignas.

 

  1. Antón pirulero

Jugar al Antón pirulero es una forma de que los niños y niñas, sobre todo los más tímidos puedan ir perdiendo el miedo a estar por delante de un grupo. Cantando la canción de:

Antón, Antón, Antón pirulero

cada cual, cada cual, que atienda su juego 

y el que no lo atienda, y el que no lo atienda, 

pagará, pagará, una prenda de Antón.

 

Mientras todos cantan, el que lidera el grupo va haciendo la mímica de algún instrumento asignado previamente a cada estudiante por dicho líder. Ejemplo mímica de tocar la guitarra, el piano, el tambor, el violín, el contrabajo; el líder hace la mímica como si fuera el director de orquesta; y al pasar éste a un instrumento, los que lo tienen tiene que hacer la mímica del director.

 

  1. El ovillo de lana

Consiste en ver la comunicación frente a algún tema que se deba discutir o la toma de postura frente a alguna decisión a tomar. Se arma una ronda y alguien pide la palabra para comenzar, ese alumno es quien recibe el ovillo, o el educador se lo da a cualquiera para que comience. Solamente podrá expresarse el que tenga el ovillo, por lo que el resto deberá pedirlo, y se lo pasará al que solicita la palabra en ese momento o podrá rechazar ese pedido hasta terminar de expresar la idea.

De esta forma se puede tener en cuenta el modo y capacidad de expresión, así como ver la influencia de los otros para convencerlos de algo a realizar. 

Si se aplica el ovillo, cada uno puede sostener la parte de lana y al ir tirando el ovillo realizando el mismo gesto se formará una red donde se puede dar significado posteriormente por los estudiantes y los educadores de lo que significa poder contar con esos aportes, que cuanto más ricos y variados generan más idas, vueltas y cruces para que esa red sea lo suficiente entramada para poder sostener todos nuestros piensos y compartidas.

La misma actividad se puede realizar con una pelota que se pasa a medida que se va solicitando la palabra.

  1. Gallinitas ciegas

Se forman dos grupos. En uno se elige a un estudiante y se le vendan los ojos. El resto lo guiarán para cumplir con una tarea. En el otro grupo queda un estudiante sin vendar los ojos y al resto se les venda a todos. Éstos recibirán las órdenes de quien no está vendado.

Los niños vendados escucharán las indicaciones de quienes no están vendados (grupo o estudiante) según corresponda para tratar de cumplir la consigna. 

La consigna puede ser llevar una flor de un lugar hasta el florero, llevar una botella y servir un vaso que se encuentra en otro espacio del salón, o lo que el educador considere oportuno según materiales que pueda tener en la clase.

Se busca entender que si hay una persona que guía, puede ayudar y no ser tan confuso como todos hablando a la vez. Para esto vale tener en cuenta sobre todo al momento la organización y la puesta en marcha de la dinámica, ya que podemos, por tomar un liderazgo, perder a otros que aporten de manera más completa, o sencilla a la tarea.

Se reflexionará sobre sus vivencias y sentimientos en la actividad, así sobre cómo puede colaborar este ejercicio en actividades diarias.

  1. Aterrizando avioncitos

Se divide a los integrantes de la clase en dos grupos. Se les plantea que deben hacer un avioncito para que al tirarlos puedan volar lejos y a su vez aterrizar en una pista (realizada entre bancos, en cartón o algún elemento que marque un espacio concreto).

  1. Se les da 15 minutos a los grupos para poder intercambiar ideas de cómo hacer el avión. Esto puede generar que todos hagan el mismo formato o que cada uno pueda hacer el formato que quiere y probar luego al momento de lanzarlo. En esta oportunidad no se asignan roles, sino que se ve cómo van emergiendo los mismos al momento de intercambiar ideas.

 

  1. Se les da 15 minutos a los grupos para poder intercambiar ideas de cómo hacer el avión. Se asigna el rol de líder a uno de los estudiantes, que podrá escuchar las diferentes opciones de armado, pero será él quien determine el tipo de avión a diseñar y probar. En este caso el educador puede decir que se elija entre un modelo, dos o tres de los presentados por los estudiantes. Habrá que estar atento a qué referencia toma el líder dependiendo de las diferentes opciones planteadas.

 

  1. Desenredando personas

Se elegirá un integrante del grupo que cerrará los ojos mientras el resto de los estudiantes se toman de la mano en ronda. Se cruzarán, pasarán por arriba o abajo de alguno de los integrantes, de tal forma que se generen “nudos” y cruces sin soltarse la mano. Una vez realizado, quien tenía los ojos cerrados, los abre e irá guiando qué movimientos realizar para poder volver a la ronda original.

El resto de los integrantes deberán seguir las instrucciones planteadas por el líder.

Trabajo en equipo

Ya todos sabemos que hablar de “trabajo en equipo” es hablar de metas comunes, negociación, flexibilidad, reparto de tareas y resolución de conflictos entre otros aspectos a considerar. Desarrollar un sentimiento de pertenencia al grupo y trabajar en pos de un bien común son otros factores fundamentales para la vida social y futuro laboral de nuestros estudiantes. La sociedad actual estimula la competitividad y el individualismo, en contrapartida el trabajo en equipo representa un gran desafío que es necesario aprender en las aulas.

ALGUNAS ACTIVIDADES A REALIZAR:

  1. Contar hasta 20

Se intenta trabajar la organización dentro del grupo.

Los estudiantes deben contar hasta un número determinado (puede ser 20, o la cantidad de estudiantes en esa clase). Se deben ir diciendo los números en voz alta, pero nadie puede decir el mismo número a la vez; en caso de darse esta situación, vuelven a arrancar desde el 1. 

A medida que avanza el tiempo se notará una mayor cohesión en el grupo que permita ir avanzando. El educador podrá estar atento a ver si hay alguno de los estudiantes que es el que más números dice, o quien prefiere llamarse a silencio y pasar desapercibido para evitar el error. Servirá para trabajar con la organización y ver las actitudes de los posibles líderes como el resto de los integrantes del grupo. 

 

  1. La torre más alta

Se forman equipos de 3 o 4 personas. A cada uno se le da una bolsa de fideos largos y un rollo de cinta adhesiva. La consigna es que armen la torre más alta posible. Para esto se deberán poner de acuerdo en la mejor forma de realizarlo y llevar adelante la construcción.

  1. ¿Cuál es el objeto?

Se arman dos equipos y el educador le da un objeto diferente a un integrante de cada equipo sin que el resto lo vea. Esta persona deberá pararse y con gestos y sin hablar, intentar demostrar cómo se usa el objeto para que el resto adivine.

  1. Imagen descompuesta

Se forma una fila mirando hacia adelante. El educador se pone al final, se da vuelta el estudiante que se encuentra último y mirando al educador, éste hace la mímica de una actividad. Ej puede ser subirse a una moto o auto, prenderlo y arrancar por alguna calle dando vueltas, o ir al supermercado, tomar algún producto, ir a la caja y pagarlo, u otro acontecer cotidiano. El último estudiante le toca el hombro al que se encuentra delante de él, éste lo mira y hace la mímica que entendió del docente. Esto se repite sucesivamente hasta que el primero recibe la mímica. Luego se compara lo planteado por el educador en primera instancia con lo realizado por el último estudiante. Se comparte y reflexiona sobre lo ocurrido en la actividad, es de esperar que no sea lo mismo interpretado por el último estudiante a lo del comienzo por el docente.

  1. El serio

Se forman dos filas y se ponen a los estudiantes enfrentados. Cada uno debe hacer muecas, caras, o lo que se le ocurra pero sin tocarlo en ningún momento. El que se ríe pierde y ganará el equipo que más compañeros serios haya tenido

  1. El camino

Se forman dos filas de estudiantes. Cada uno debe estar parado sobre un papel, y deberán avanzar pasando el papel del último de la fila al primer lugar, donde el estudiante debe avanzar luego hasta el primer lugar. Para esto nunca podrán pisar el piso sin el papel, por lo que deberán hacerse espacios y compartir por momentos el papel de un compañero. Se puede agregar dificultad con un papel cada dos o tres estudiantes.

CONCLUSIÓN:

Estas son algunas de las dinámicas que pueden trabajar y desarrollar las tan mencionadas habilidades blandas. Vale destacar que no funcionan totalmente separadas, muchas de las planteadas coexisten y se ponen en juego a la misma vez por ejemplo: para el desarrollo de un liderazgo positivo quizás es necesaria una creatividad personal que se destaque en funcionamiento o ambas pueden ser cualidades necesarias para el trabajo en equipo y viceversa.

El desafío está no solamente en animarlas, potenciarlas y/o plantearlas, sino en hacer explícito en algún momento aquello que como docentes tenemos por objetivo, aquello que  buscamos, aquello que sucede; de manera que todos los estudiantes pongan nombre y vivencia trascendente a los juegos planteados.

Incorporar lo lúdico a los procesos de aprendizaje, así como al desarrollo de competencias para la vida aporta en general desde la motivación, y los ayuda a establecer una relación con los contenidos pero sobre todo, la puesta en práctica de estas actividades planificadas, les permite desarrollar de forma holística su perfil personal considerando todas las dimensiones posibles.

El desafío está planteado, anímate a seguir acompañando y proporcionando herramientas a nuestros estudiantes para que logren desenvolverse de una forma positiva frente a la vida.

Referencias bibliográficas:


Mónico López, M. S. (2020, Diciembre). El curso y el trabajo en equipo con una mirada diferente. Revista de la Educación del Pueblo, (159), 33-36. 





 

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